Hace un año le propinó una golpiza a su hermana y le dio unas cachetadas a su madre.
Hace menos de un mes este sujeto le dio una paliza a su esposa, enviándola directo al hospital. Al llegar allí, ella refirió una caída por una escalera, atemorizada, dolida, encerrada en sus grandes y pavorosos temores. Poco tiempo después, el boxeador llegó amenazando al personal médico e incluso dicen que logró darle un knockout a un agente policial.
Las autoridades encargadas de estas situaciones, (policía, fiscalía e Instituto Nacional de
¿Habrá algún pronunciamiento del Instituto Nacional de
¿Convocará la directiva de este organismo una marcha en repudio por lo sucedido?
¿Solicitará el Bloque parlamentario oficialista alguna discusión sobre este tema o seguirán pensando que estos son menesteres y/o cuestiones “entre marido y mujer”?
¿Sabrán lo señores del Ministerio Público así como organismos policiales reconocer su culpa por tan grave error al no brindar protección a la víctima con los instrumentos que la ley les faculta para actuar con celeridad (casas de abrigo, protección a la víctima,)?
¿Sabrán enmendar su error por no avocarse con prontitud ante una mujer indefensa, psicológica y físicamente disminuida que no encontró apoyo en las mujeres "revolucionarias" de Venezuela?
¿Veremos algún mea culpa público de algún funcionario/a que renunciará a su cargo ante las cámaras de alguna televisora?.
Ciertamente el hoy homicida confrontaba serios problemas de drogas y alcoholismo, ¿podría alguien cercano a su círculo de entrenadores, empresarios, o manager responder cómo fue que pudo superar los diversos análisis antidoping dentro y fuera del país?
El boxeador fue el instrumento: tuvo aliados silentes, cooperadores instrumentales, machos que voltearon su mirada, féminas que consintieron sus actos, que le sonrieron, que solicitaron su autógrafo, que con él se fotografiaron, mientras pensaban que esas “menudencias” son cosas normales en una pareja.
PD: No me resultaría extraño, que en este caso, sea yo el imputado por ofensa grave a la majestad de algún funcionario/a público, haciéndose justicia de la buena, en
PD2: Estas líneas fueron escritas de madrugada, a penas a un par de horas cuando el homicida decidió (según parte oficial policial) quitarse la vida con un blue jeans.













































































































































